La chamana Pachita era capaz de materializar un órgano en su mano, conéctandose a esta fuente, a su chispa y a la gran fuente. Y proyectaba una sombra superpuesta desde los niveles multidimensionales que generaba la creación material.
Este mundo que estamos que experimentamos es infinito, pero como colectivo vibra de forma tan baja actua como una malla